Backtesting básico: cómo probar una estrategia antes de operar
Tres operaciones ganadoras seguidas no dicen prácticamente nada. El backtesting reúne evidencias antes de arriesgar dinero real.
Una estrategia puede encadenar varias ganancias por simple azar y, aun así, no ser rentable durante meses. El backtesting consiste en comprobar cómo habría respondido un método si se hubiera utilizado en el pasado, bajo unas reglas concretas. No se trata de adivinar el futuro: el objetivo es mucho más práctico.
Antes de servir la cenaImagina que quieres aprender una receta nueva
Antes de preparar una cena para veinte invitados, harías una prueba en casa. Si el resultado no es bueno, ajustarías los ingredientes o el tiempo de cocción. Con una estrategia ocurre lo mismo: el backtesting permite detectar fallos cuando todavía no tienen consecuencias económicas.
Lo que deberías registrar durante la prueba
Número total de operaciones
Porcentaje de operaciones ganadoras
Beneficio medio y pérdida media
Rachas máximas de pérdidas
Drawdown aproximado
Condiciones donde funcionó mejor
“No busques una estrategia que gane siempre. Busca una que siga siendo consistente incluso cuando atraviesa periodos difíciles.”
Un ejemplo sencillo
Cruce de medias móviles, objetivo el doble del riesgo asumido. Tras revisar cien operaciones:
Esa información vale mucho más que saber si las tres últimas operaciones fueron positivas.
Pasa el cursor sobre cada avisoSeñales de que un backtesting no está bien hecho
Modificar reglas a mitad del análisis
Si cambias los criterios cada vez que aparece una pérdida, el resultado deja de ser objetivo.
Elegir solo periodos favorables
Una estrategia debe enfrentarse también a mercados complicados.
Ignorar comisiones o costes
Aunque parezcan pequeños, pueden alterar significativamente el resultado final.
Revisar muy pocas operaciones
Sacar conclusiones de diez o quince ejemplos suele conducir a errores.
Un pequeño reto
¿Cómo se comportó durante una tendencia fuerte?
¿Y en un mercado lateral?
¿Cuál fue la peor racha de pérdidas?
¿Habrías sido capaz de seguir operando en ese momento?
¿Los resultados son consistentes o dependen de unas pocas operaciones excepcionales?
Lo que el backtesting no puede hacer
Los mercados cambian, aparecen nuevas condiciones y el comportamiento de los participantes evoluciona con el tiempo. El backtesting es una herramienta para evaluar probabilidades, no una garantía de rentabilidad. Sirve para reducir la incertidumbre, no para eliminarla.
Después del backtesting llega otra etapa. Probar la estrategia en cuenta demo o con un tamaño de posición muy reducido permite comprobar si resulta igual de fácil seguir las reglas cuando intervienen las emociones. Una estrategia excelente sobre el papel pierde valor si el operador no consigue ejecutarla con disciplina.
Sustituir las intuiciones por datos
El backtesting no garantiza beneficios futuros, pero sí ayuda a detectar debilidades antes de que afecten al capital. Además, aporta una ventaja que muchas veces pasa desapercibida: confianza.
Dedicar tiempo a probar una estrategia antes de utilizar dinero real suele ser una inversión mucho más rentable que descubrir sus fallos cuando cada error ya tiene un coste económico.